lunes, 31 de marzo de 2008

Por culpa de la inmigración extranjera ¿qué?

Por culpa de la inmigración extranjera nuestra economía crece a un ritmo muy superior al de los demás países europeos, nuestra población frena el declive demográfico que el galopante proceso de envejecimiento -consecuencia de la caída de la fecundidad- había provocado y casi un millón de pensionistas españoles pueden cobrar sus pensiones.
En los últimos seis años, también por culpa de la participación en nuestro mercado laboral de la inmigración extranjera, somos un 40% más ricos, nuestro PIB ha crecido en un 50% y nuestra tasa de actividad se ha incrementado en más de 10 puntos.

Por culpa de los inmigrantes cientos de miles de nuestros mayores y de nuestros niños tienen asegurados cuidados y atención personal. 600.000 extranjeros sostienen nuestro sector de la construcción y de las obras públicas y casi un millón trabaja el campo que nosotros abandonamos, haciendo posible que la producción sea recogida y se pueda también exportar.

La inmigración extranjera de carácter laboral (paréntesis: a los inmigrantes que vienen del Norte y Centro de Europa no les llamamos inmigrantes pues forma parte del fenómeno que en Ciencias Sociales llamamos 'turismo residencial'), aquí, en España, actualmente, no es una amenaza, sino un factor de dinamización cultural, un imperativo demográfico, una necesidad económico laboral y para varios miles de familias españolas , también una bendición social.

Pedro Reques Velasco.

3 comentarios:

Rosa Mari dijo...

Escribe Cesar Casal en la voz de Galicia : Nos piden coherencia en un mundo en el que a unos tíos les pagan una locura por jugar al fútbol o encestar unas canastas en la NBA. Mientras que el albañil y su mujer que les hace el chalé y las camas son unos inmigrantes ilegales y casi tienen que dar las gracias por trabajar y que no los echen del país. Coherencia en un mundo en el que unos se levantan a las diez para entrenar dos horas y otros a las seis de la mañana para coger un tren de cercanías, dos metros y llegar a tiempo a la obra en la que deslomarán todo el día. Un mundo en el que si naces en un pueblo de Colombia tienes a la FARC en la ventana o si naces en una Penamoa tienes un chino de heroína sobre la mesilla. Nos dicen coherencia cuando solo existe el azar y su música. Creo que un héroe es un tipo que pasaba por ahí. A la hora correcta. Nos piden coherencia en un mundo en el que un tipo se suicida porque perdió su equipo y otro vive tan tranquilo después de pegarle a su mujer. Coherencia en un planeta en el que unos beben agua importada, de marca, mientras otros caminan kilómetros para encontrar un poco de agua. Nos piden coherencia en un mundo absurdo de leyes y trampas, donde el drama de una mujer es elegir vestido para la boda y el de otra venderse para que coman sus hijos. Coherencia en un mundo en el que con una mano portamos la antorcha olímpica y con la otra nos tapamos los ojos para no ver la matanza del Tíbet.

Anónimo dijo...

No me llames extranjero, por que haya nacido lejos,
O por que tenga otro nombre la tierra de donde vengo
No me llames extranjero, por que fue distinto el seno
O por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos,
No me llames extranjero si en el amor de una madre,
Tuvimos la misma luz en el canto y en el beso,
Con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.

No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
Mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo,
No me llames extranjero, por que tu pan y tu fuego,
Calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo,
No me llames extranjero tu trigo es como mi trigo
Tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego,
Y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.
Y me llamas extranjero por que me trajo un camino,
Por que nací en otro pueblo, por que conozco otros mares,
Y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales en el
Adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos
Lejos, los amigos que nos nombran y son iguales los besos
Y el amor de la que sueña con el día del regreso.
No me llames extranjero, traemos el mismo grito,
El mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre
Desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras,
Antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
Los que roban los que mienten los que venden nuestros sueños,
Los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.

No me llames extranjero que es una palabra triste,
Que es una palabra helada huele a olvido y a destierro,
No me llames extranjero mira tu niño y el mío
Como corren de la mano hasta el final del sendero,
No me llames extranjero ellos no saben de idiomas
De límites ni banderas, míralos se van al cielo
Por una risa paloma que los reúne en el vuelo.

No me llames extranjero piensa en tu hermano y el mío
El cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo,
Ellos no eran extranjeros se conocían de siempre
Por la libertad eterna e igual de libres murieron
No me llames extranjero, mírame bien a los ojos,
Mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
Y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.

RAFAEL AMOR

NEGRITO dijo...

tanto el comentario base , como las dos aportaciones me han parecido acojedoras. Soy africano ,cristiano y llegu� aqu� abuscar otra vida ; ahora voy al paro , en la empresa de construccion en la que trabajo me despiden porque dicen que no va a haber trabajo; no me voy a acojer al programa estatal de retorno porque alli no tengo nada y si una familia que quiero traer. Se que no podeis ayudarme , pero me he animado al leer este blog . Espero seguir leyendoos , hoy ha sido por casualidad