domingo, 30 de septiembre de 2012

Sobre la responsabilidad individual.

Quisiera pensar en alto un rato sobre la responsabilidad individual. Porque con el sambenito este de la crisis estamos toda esta temporada dándole y dándole a lo mal que nos están tratando los bancos, y los dirigentes de las cajas corruptas,  y Alemania , y los políticos poco ejemplares, y el capitalismo,… pero nos conviene pensar también en el largo camino que durante tiempo estamos haciendo tantas personas y todas las capas sociales hacia la mediocridad … y luego así pasa lo que pasa: 

-Estamos hablando de ciudadanos que  pasamos una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura, y esto no es gratis. 

-De una cultura en la que los capullos  y los enrollados, pero que dicen amen a todo, son los primeros en ser ascendidos en el trabajo porque dan menos guerra. Y donde los jefes se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad.  

-De unos electores que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan, solamente por costumbre o porque “son de los nuestros”. Y si nos cambian lo que decían, tragamos como panchitos. Con “políticos” que insultan sin aportar una idea que no les haya sido apuntada por los “jefes” de sus partidos. Y con "Jefes" que están a lo que les digan los verdaderos reyes de este cotarro que viven en la sombra.

-De una escuela donde no mimamos la iniciativa, ni la originalidad, ni la capacidad de hacer frente a un proyecto, ni la curiosidad,  sino la no conflictividad y las buenas calificaciones. De unos estudiantes que con frecuencia ridiculizan al compañero que se esfuerza. 

-De un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir. De un país con una cuarta parte de su población en paro, y que se resigna a que esto sea así y sigue pensando que vendrá alguien a arreglarnoslo,  mientras pasamos un montón de tiempo poniendo a caldo a quien nos dicen los medios que son los responsables.

-De tantos jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en un concurso de la tele. O de tanta gente que espera que la primitiva o la lotería le saque de sus apuros.

-De la insensibilización paulatina que se ha instalado por todas partes ante lo que no sea que me pisen el callo a mí o a los míos, que hace que más que nunca cada uno vayamos a loa nuestro.

-Del recelo que nos produce tantas veces la brillantez , del lugar marginal que dejamos a   la creatividad,  del robo impune de ella que hacemos por costumbre  o del desprecio que tenemos hacia la independencia y el gustito por estar dentro del rebaño, tan calentitos.