jueves, 27 de septiembre de 2012

Cuento para hoy: Milagros

La mujer se descalzó y pidió que le arreglase los zapatos. Lo hizo acunando fuerte el bolso y con la súplica del que está a punto de andar por un camino de brasas. El zapatero volteó el par con sus manos de carbón, observó los cráteres de las suelas y maldijo su fama un instante. Últimamente solo pedían imposibles. Se empleó a fondo, pero cuando la mujer comprobó el resultado, sonrió con la magnificencia de un Dios que obra el milagro. Ningún zapato se le resistía, pensaba cuando la mujer sacó del bolso unos de niño y preguntó: ¿podría alargarlos?


Bárbara Sanchiz Cameselle

1 comentario:

Anónimo dijo...

Andaaaaaaaaaaaaaaa, si el 25 en Madrid toman la calle y el 26 Ortuella se cierra y los de plural no dicen ni mu.