viernes, 25 de enero de 2008

Y LOS AGOREROS TENÍAN RAZON…OTRA VEZ.

En la comisión de urbanismo (24-Enero), se ha informado de que el palacete de las hermanas Royo se despedirá definitivamente de Ortuella y será "reciclado" para escombros (Somos ecológicos).

Construir más viviendas “asequibles” es la disculpa para tirarla. Pero ¿ os acordaís de cuando nos decían que todo valía para crear puestos de trabajo? Todos sabíamos que los puestos de trabajo era lo menos importante para ellos. Lo verdaderamente importante eran las ganancias del capital a costa de lo que sea, como por ejemplo la salud. Os suena lo de la nueva planta de coke y los puestos de trabajo. Pues eso, esto es más de lo mismo.

En Ortuella, al ser un pueblo relativamente nuevo, tenemos poco patrimonio histórico y al tener un origen proletario y minero no disponemos de edificios emblemáticos. Una de esas pequeñas cosas que podíamos conservar era la casona de las hermanas Royo como vestigio de un pasado reciente. Es cierto que no es mucho pero cuando no se tiene nada, poco es todo.

Se la ha dejado pudrir, quemar, destruir para decidir finalmente tirar lo que queda al grito de “esta casa es una ruina”. Seguramente si la hubiesen dejado de Gaztetxe estaría entera y llena de vida, pero...

Es una suerte que, al menos, una parte del resto del patrimonio sea un horno de hormigón y otro de ladrillo. Será difícil que a estos los declaren en ruina.

Seguro que escucharemos cientos de razones, miles de disculpas y nos terminarán diciendo a los que nos quejamos que no vivimos en la realidad.

Pero si esa es su realidad, lo sentimos, el color del cristal de nuestras gafas es
diferente.

Nota 1: Dicen que quieren conocer la opinión del pueblo en todos los temas, así que puedes llamar al alcalde para felicitarle por el derribo o para pedir clemencia.

Nota 2: Nos ha costado entender que el PNV cambie tan rapidamente de criterio ante un informe tecnico, teniendo en cuenta que en "El Correo" de 16 de Octubre de 2007, hablaban de "El emblemático edificio de Ortuella conocido como el 'Palacete de las Hermanas Royo' y "El Consistorio decidió ayer derribar el interior de la casa para evitar así que se convierta de nuevo en la residencia de los 'sin techo' de la zona. Tanto las habitaciones como las escaleras serán reducidas a escombros. «Sólo se conservará el exterior de la infraestructura porque tiene muchos años y posee un interés especial para el municipio», subrayó el concejal de Obras y Servicios, Iñaki Izaguirre...... Los trabajos de demolición arrancarán esta misma semana ( del tradicional acierto con los plazos de tiempo ya ni hablamos )

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nunca existió la voluntad firme de conservar el edificio, de lo contrario cuando fue abandonado por las hermanas Royo el Ayuntamiento podía haberlo cerrado,podía haber puesto a buen recaudo los muebles y los fondos bibliográficos. Alguna librería de viejo ha tenido que hacer su agosto a cuenta de lo que han sustraido de allí.
Pero ese terreno es de lo más goloso y entre sus árboles centenarios quedan estupendamente unos chalets adosados...y ese será su destino.
En cuanto a los hornos; el Karobi se derrumbará tarde o temprano y del de Golifar que os voy a decir?..Una escuela -Taller??...un restaurante??...más castillos en el aire.

Aitor dijo...

José Rodríguez Andrés y Juan Ignacio Rodríguez Camarero, vecinos y ambos historiadores, nos hacen llegar a Urbegi el siguiente escrito, que por su interés y por el reflejo que puede tener en Urioste con nuestro modesto patrimonio histórico, a continuación transcribimos:
Con cierto estupor y bastante rabia leemos en la prensa que el Ayuntamiento de Ortuella ha decidido derribar la casa de la familia Royo Horma del barrio de Bañales, para levantar en su lugar 74 pisos tasados. Lo hacen bajo la excusa de que se encuentra en estado ruinoso, pretexto que no nos vale pues ese edificio, aunque viejo, ha permanecido en uso y mediana conservación mientras las hermanas Royo permanecieron en él. Sólo cuando abandonaron la casa y el Ayuntamiento se hizo cargo del inmueble comenzó la verdadera ruina del edificio, no se supo proteger, entraron los ocupas, se quemó en dos ocasiones y al final se ha echado a perder su interior. Pero toda esa cascada de sucesos aparte de para tomar decisiones drásticas como la que ahora toma el Ayuntamiento de Ortuella, debe de servir, también, para pedir responsabilidades a quien no ha sabido, o a lo mejor no ha querido, conservarlo y protegerlo como debía y era su obligación, ya que se trataba de un bien patrimonial del municipio.
El edificio de estilo ecléctico de finales del siglo XIX es un perfecto ejemplo de vivienda unifamiliar típica de la burguesía local de aquella época. Fue levantado a expensas de Tomás de Horma y Ajuriagogeaskoa, natural de Gorozika pero que se trasladó a vivir a Ortuella, donde al calor de las explotaciones mineras hizo cierta fortuna, llegando a ser alcalde del Concejo de Santurce y primer alcalde de Ortuella una vez realizada la desmembración del antiguo Concejo en dos ayuntamientos independientes. Aunque no se puede decir que tenga un excesivo valor arquitectónico constituye un buen ejemplo de ese tipo de vivienda y es el más relevante de los existentes en Ortuella, motivo por el cual debiera de mantenerse.
Tal es así que en el vigente Plan General de Ordenación Urbana se encuentra catalogado dentro del grupo de Edificios de Interés Histórico Artístico, edificios que según el citado plan “gozarán de una protección absoluta en cuanto a su conservación”, pero eso, pese haber sido aprobado por el propio Ayuntamiento, no debe de servir para nada, pues en ese grupo también se encontraba el edificio de la Cooperativa La Fraternidad Ortuellana que ya fue derribado para levantar pisos en su solar, o el del mismísimo Ayuntamiento sobre el que pende un proyecto de derribo auspiciado desde la misma Corporación y con el apoyo de algún grupo constructor. Se ve que los acuerdos de protección se toman y retiran en nuestro Ayuntamiento muy a la ligera y según interese en cada momento.
La protección del escaso patrimonio histórico y artístico que tenemos en Ortuella ha sido nuestra constante pelea con las anteriores corporaciones. Pensábamos que la situación había cambiado, pero lamentablemente nos sentimos defraudados en nuestras expectativas y comprobamos que ante estos temas la sensibilidad es la misma, o sea nula.
Consideramos una pérdida irreparable para la historia y la memoria de Ortuella la desaparición de la casa de la familia Royo Horma y pensamos que el tomar la decisión de su derribo es un atrevimiento, cuando no una osadía, sin haber pedido un informe técnico, desde el punto de vista histórico y artístico, que pueda respaldar esa decisión. Además si en la finca se van a edificar pisos tasados promovidos con dinero público, cosa con la que no estamos en desacuerdo, quizá parte de ese dinero público pudiera servir también para rehabilitar el edificio y darle un uso concreto, el que sea, pero que lo mantenga en buen estado de conservación.
Es una lástima que desde las instituciones y muy especialmente desde las municipales solamente se valoren las cosas desde un punto de vista mercantil y de rentabilidad económica a corto plazo en detrimento de otros valores mucho más humanos y con una rentabilidad social a largo plazo. No es este el primer caso que ocurre en Ortuella de derribo de edificios de interés histórico y seguramente no será el último, por lo menos mientras que nuestros munícipes no se mentalicen de que con esas actuaciones se van eliminando para siempre nuestros rasgos históricos e identificativos como pueblo y que un pueblo que olvida su pasado y pierde su identidad se convierte irremediablemente en vasallo de otro.
A lo dicho, una lástima.