viernes, 25 de marzo de 2016

Vía Crucis del pueblo sirio:


Primera estación: Millones de personas son sentenciadas a muerte y miseria por las bombas de sus mismos dirigentes.

Segunda estación: Gente como nosotros cargando cuatro cosas y saliendo de sus casas como pueden.

Tercera estación: Poniéndose en manos de unos canallas empiezan una ruta que no saben dónde acabará.

Cuarta estación : Encuentro con otros compatriotas en las mismas circunstancias.

Quinta estación: Ni Cirineo les echa una mano.

Sexta estación: La madres secan las lágrimas de los más pequeños y les abrigan.

Séptima estación: Unos traficantes les alquilan un cacho en una barca de muy mal aspecto. En otra barca próxima una ola hace volcar la barca y muchos no llegan a la costa. A una madre se le escurre por culpa de las olas su hijo de las manos y cae al mar.

Octava estación: Las madres y los padres consuelan a sus hijos e hijas y les prometen un mundo mejor.

Novena estación: Muertos de frio llegan a una tierra que ellos creen de salvación y unas personas voluntarias les dan ropa seca y algo de comida caliente. Dan las gracias. Empiezan un nuevo camino. Algunos padres y  madres lloran a sus hijos muertos en las orillas.

Décima estación: Lo poco que cogieron al abandonar sus casas empieza a pesarles y van dejando los enseres por el camino.

Undécima  estación: Se dan cuenta que los que vigilan las fronteras y no les dejan pasar. A algunos les apalean y les llevan como ganado hasta el siguiente puesto de control.A otro grupo le meten en un campo lleno de alambradas donde no les dejan salir y les obligan a pasar días.

Duodécima estación: Europa ha cambiado las reglas del juego  y ahora les meten en un autobús o en unos camiones y les llevan de nuevo hasta un puerto.

Décimo tercera estación: Les vuelven a poner en Asia como quien vuelve en el parchís a la casilla de salida pero en un sitio que no conocen y que tampoco les quiere solo que ha recibido por ellos unas monedas.

Décimo cuarta estación : A pesar de que muchos se quedaron en el camino , los que sobrevivieron, empiezan un nuevo vía crucis.

( A diferencia del Vía Crucis católico aquí no hay décimo quinta estación)