jueves, 31 de marzo de 2016

Balbuceando sobre los medios de distracción.


Los medios de distracción masiva , al servicio de los verdaderos poderes, nos ponen cosas delante de nuestros oídos y nuestros ojitos para satisfacer nuestra curiosidad superficial de simios y para que así no miremos a las verdaderas putadas que sí que condicionan nuestra vida.

Me maravilla ver cómo además de “la basurilla del corazón” y cosas similares unánimemente así reconocidas en público (y bastante menos en privado), nos mandan rachas abundantes en tiempo y detallitos supermorbosos e hiperinteresantes de casos como las compras realizadas  con  las tarjetas black, bochornosas pero cuantitativamente poco significativas, para ocultar más en el fondo explicaciones detalladas de los miles de millones ( que han condicionado nuestras vidas ) en relación a la gran estafa bancaria y sus recates. ¡Que llamativo resultan los pocos detalles que sabemos del crimen perpetrado!

En este sentido, he escuchado que, cuando un nuevo caso de corrupción del PP va a ver la luz, solemos recibir, por ejemplo, noticias de detenciones de titiriteros anarquistas, noticias con el propósito de distraer u ocupar la atención que debiera recibir esa corrupción y sus aledaños. Seguramente algo de esto hay, pero me permito apuntar algo más. La corrupción contada por los medios de distracción puede ser también una tapadera al servicio de las manipulaciones mediáticas a las que se entrega el poder de aquí o de allá.


Si hablamos mucho de la corrupción -y lo hacemos-, estaremos desentendiéndonos de algo tanto o más necesario, como es una crítica frontal de la miseria de las políticas económicas y sociales que desde el poder se han impulsado y se impulsan. Y así vemos que todavía son muchos los conciudadanos se siguen pensando que aquí o allí, los que nos gobiernan no lo hacen tan mal, de tal suerte que lo de las corruptelas o la misma corrupción, son pecadillos o pecados tan lamentables como disculpables. Esta forma de razonar invita a estas gentes a concluir, sin más, que las restantes fuerzas políticas serán igual de corruptas que ellos y quizás mucho menos eficientes… Y a quedarse ahí.

Otro ejemplo. ¿Qué repercusión mediática ha tenido en el último año el tema presupuestario en relación a la deuda publica? Nos contaban en grande que había dinero como para rebajar impuestos... que es algo que siempre gusta escuchar. Y muchos tan contentos porque tenían 20 euros más en el bolsillo para gastar en navidades. Las cosas según sabemos ahora no iban por ahí.