martes, 3 de febrero de 2015

Cuento del día:

—Si, papá, pero, ¿y esa?
Cada muñeca era exacta a la anterior. En el largo del pelo, en la ropa, en la mueca del rostro.
—Papá, ¿y esa? —preguntó de nuevo Candela con los ojos vivos, curiosos.
—Esa está rota, cariño, no es tan bonita como las demás.
Candela examinó la muñeca descartada por su padre. Era más pequeña que las otras, estaba descalza y la camiseta que cubría su cuerpo, nada tenía que ver con los vestidos de sus inertes compañeras.
Su padre cogió las tres muñecas restantes.
—Papá, ¿yo estoy rota? —preguntó Candela mientras su padre cerraba la tapa del contenedor

Maria Pámpanas