sábado, 19 de julio de 2014

Desangrar Palestina no es solución.

Nuestra doble moral llega al ridículo. En el mismo día que un misil se carga a un avión civil y mata a más de 300 personas, "el mundo" proclama a los cuatro vientos que no olvidará y que perseguirán a los culpables hasta el final. Los proyectiles de Israel llevan un par de semanas matando también más de 300 personas (y subiendo cada día el número) inocentes , y todos seguimos tragando ante la limpieza terrorista que dice que está haciendo el estado de Israel al que no veo que se le persiga ni que se le exija responsabilidades concretas por semejante carnicería.

En plan ser neutralmente ridículos, tal vez en el telediario de esta noche veremos esta "noticia" en el Tiempo.

1 comentario:

Iñaki Beitia Gonzalez dijo...

Y sin llegar al exterminio rapido de estos días, las personas que llevan años en la llamada franja de Gaza están sometidas a un exterminio lento e inevitable solo maquillado por una tasa de natalidad mas alta del mundo y por brutales inyecciones de "ayuda humanitaria".Han convertido un jardín mediterráneo en una zona de terreno sin agua potable en condiciones con un hacinamiento humano que no la hace sostenible, sin medios energéticos para vivir, sin libertad de movimientos ni de entrada ni de salida, sin posibilidades ni siquiera de pescar en sus aguas de un forma normal, con una población sometida continuamente a un estrés mortal, en un país que han convertido en una cárcel sin expectativas para los que están dentro por mucho voluntario que se juegue la vida en el intento de paliar la catástrofe.

En lo que han convertido a Gaza solo se puede morir brutalmente como estos días o morir a fuego lento.

Esto que vomito con poca esperanza es lo que me comentan conocidos judíos, porque igual que este país no es el de Rajoy ni el de Urkullo, en Israel la política oficial va por donde va y luego hay un pueblo normal que sufre como lo podemos hacer nosotros con estas barbaridades.