domingo, 13 de septiembre de 2015

Cuento para hoy.

Durante la era glacial, muchos animales morían por causa del frío. Los erizos, que notaron lo que pasaba, empezaron a juntarse en grupos, así se abrigaban y se protegían mutuamente, pero las espinas de cada uno herían a los erizos más próximos, que eran los que les  daban más calor.
Entonces algunos empezaron a alejarse unos de otros y de nuevo se morían congelados.

Tuvieron pues que hacer  una elección: o desaparecían de la Tierra o aceptaban las espinas de los compañeros. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. Aprendieron así a convivir con las pequeñas heridas que la relación con otro erizo muy próximo podía hacerle por  lo importante que era el calor del otro.