miércoles, 24 de diciembre de 2014

Zorionak , a pesar de todo.


5 comentarios:

Mikeldi dijo...

Baita zuri ere.

Latour dijo...

Me surge una duda semántica cuando utilizas la expresión “pasar juntos". Diría que es una “jibarización” del verbo porque lo reduce al intercambio de datos.
Algo parecido sucede cuando decimos que tenemos una conversación en wasap. Tal vez habría que redefinir estos términos para aclararlos.

Iñaki Beitia Gonzalez dijo...

Lo siento, pero no lo pillo.

Angel Rodriguez dijo...

Listado de recetas para un menú navideño diferente: http://ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/RECETAS_AGROECOLOGICAS_NAVIDADES_2014.pdf

Angel Rodriguez dijo...

He tomado las recetas anteriores de Ekologistak martxan que las introduce con este comentario:

"Cardo con almendras, ensalada de escarola con granada, lombarda braseada con manzanas y castañas, endivias con naranja y nueces. Recetas que recuperan costumbres locales y emplean productos de temporada. Frente a las modas gastronómicas a base de productos lejanos y con gran impacto, se propone retomar tradiciones para comer más rico, sano y sostenible. Ekologistak Matxan ofrece además una guía para la compra responsable de pescado y marisco.

El calendario campesino marcaba las fechas de Nochebuena y Año Nuevo como el momento de comer alimentos cosechados meses antes. Así, los agricultores mediterráneos desarrollaron numerosas variedades en función de su capacidad de soportar ese almacenamiento tradicional. Por eso a algunas variedades se les llama localmente “uva de Navidad”, “melón de Navidad”, “cardo de Navidad”.

No es de extrañar que el cardo con almendras se convirtiera en plato típico de las fiestas en diferentes regiones. Y también parece que la costumbre de recibir el año con doce uvas procede de la lógica campesina y los excedentes de temporada.

Estas variedades cercanas ya no son en muchos casos las que consumimos en Navidad. Los melones y uvas que hoy llegan a nuestros platos han pasado meses en cámaras de frío, perdiendo sus cualidades, o provienen de lugares lejanos, como Sudamérica.

Se han introducido además nuevas modas que no resultan sostenibles. Los frutos exóticos, como el coco o la piña, y los mariscos tropicales, como los langostinos, tienen un enorme impacto ambiental y social. Han sido transportados miles de kilómetros, con en el gasto de energía que eso supone: la cadena de frío y transporte internacional para el comercio de alimentos es responsable de entre un 5 y un 7% de las emisiones globales de gases de efectos invernadero.

Pero además esos productos provocan empobrecimiento, desplazamientos de población y conflictos en comunidades locales, además de la destrucción de los entornos donde se cultivan o crían de manera masiva. Dejan fondos marinos y manglares destrozados en el caso de los langostinos tropicales, que contienen además significativas cantidades de químicos y antibióticos.

Frente a los menús navideños de gran impacto, Ekologistak Martxan propone una nueva moda, que en realidad es muy antigua: recuperar los platos tradicionales basados en productos locales y de temporada. Tienen una mayor calidad nutricional y mejor sabor que los alimentos importados o congelados. Una lista de recetas recopilada para la ocasión incluye las formas de preparación de algunos de estos platos, junto a las propiedades de los alimentos y datos curiosos en torno a ellos."