martes, 12 de mayo de 2015

Recordatorio: La vía del crecimiento económico no es el camino.

Nos cuesta admitirlo, pero en los países del norte opulento (0 sea nosotros, con perdón de los que llegan raspados a fin de mes) la idea de que mejoraremos por la vía del crecimiento económico es un camelo que se difunde por los medios de desinformación masiva como en su momento, sin fundamentos,  se difundió hasta la nausea la idea de "la crisis" que todo lo llenaba-. Lo hacen para prolongar de forma acrítica el ritmo y la forma de vida que les va bien que llevemos a las élites sin que nosotros hagamos aflorar malestares demasiado incontrolables para ellos.

1 comentario:

Iñaki Beitia Gonzalez dijo...

Una amiga escribio ayer esto en su blog:

"Lo que necesitamos, por suerte, es bastante poco y no difícil de adquirir.

Por mucha agua que tengamos, nadie puede necesitar beberse diez litros diarios; lo mismo nos pasa con los alimentos, por mucha ansiedad que nos cree la necesidad de comer, nadie puede comerse cinco barras de pan o cinco kilos de patatas y lo mismo pasa con el vestir, nadie lleva un vestido encima de otro o unas sandalias encima de unos zapatos. Esto nos demuestra que todo ser humano, por el hecho de existir, podía tener cubiertas las necesidades de alimento y vestido. En cuanto a lo de vivir bajo cubierto, lo necesario es bien poco.

El problema viene cuando a lo necesario le vamos añadiendo lo superfluo, es ahí donde no hay nada que nos llegue y así vemos que se puede tener una casa de... cientos de metros cuadrados, con diez cuartos de baño e incluso alguno para el perro y lo mismo ocurre con los alimentos, bebidas, ropa..., se tiran toneladas que se nos pierden, caducan o se quedan fuera de moda y para qué vamos a hablar de los cientos de objetos superfluos que llenan nuestros habitáculos y nuestras vidas y es que "nunca se tiene bastante de lo que no se necesita".

Es de esos barros que viene el que algunos tengan en su garaje once coches de lujo, obras de arte en el cuarto de baño, bolsas de basura llenas de billetes, millones en paraísos fiscales..., aunque se hayan conseguido a cuenta del erario público.

Con la mentalidad de que lo superfluo es absolutamente necesario para demostrar el poder que tengo, es imposible que esto se arregle.

Cuando las cuentas de nuestr@s polític@s y sus bolsillos sean transparentes, nos gobernará la gente honrada y solo de esa manera el mundo será un poco más justo. Claro que para esto habrá que endurecer las leyes y educar en valores y eso... no creo que se consiga con los que nos han gobernado hasta ahora.

¡Ojalá vengan nuevos vientos que limpien nuestras telarañas y nos permitan ver con más claridad lo que nos rodea, sin olvidar el papel que jugamos cada uno de nosotr@s en esta partida!"