sábado, 23 de mayo de 2015

Cuando Ortuella tenia un cine.


           Cine Moderno de Ortuella

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Que recuerdos de las sesiones para niños y de las de mayores!

Anónimo dijo...

Íbamos a ver las películas de Tarzán. Nos sentábamos en sillas de cervecera, y si no había sitio, en el suelo.

Anónimo dijo...

Tengo 59 años, iba todos los domingos a la sesión de las 16h y ya había butacas, eran granates y cortinones del mismo color.

Anónimo dijo...

Tengo 59 años , iba a la sesión de las 16h los domingos, teníamos butacas granates y cortinones del mismo color

Anónimo dijo...

Viejunos, ...............

Anónimo dijo...

Para mí el día más hermoso del año es la jornada de reflexión. Me parece bien, además, que, para no perder el hábito, nos obliguen a pensar. Esta mañana, cuando salía de la casa de mi madre, me he encontrado en el descansillo de la escalera a un vecino que lloraba desconsolado. Me ha explicado que no sabía a quién votar. Para reconfortarlo, le he dicho que me pasaba lo mismo. Luego, en la calle, me aguardaba el espectáculo de siempre: gentes mesándose los cabellos, meneando a izquierda y derecha la cabeza, con las manos enlazadas en la espalda... Indecisas, exultantes o desesperadas. Por lo que a mí respecta, me he levantado temprano para reflexionar. Mentiría si dijese que he estado pensando en la autogestión, la democracia directa y el apoyo mutuo. Lo que me ha asaltado una y otra vez ha sido el triste destino que auguro al Eibar -ojalá me equivoque- .Me da que tiene menos futuro que la autogestión y la democracia directa. Que ya es decir.

Anónimo dijo...

No.Sí queremos que la vida avance la gente debería de llevar implantados en el cerebro unos chips que exploten cada vez que uno se tire un rato sin reflexionar.

Anónimo dijo...

Anónimo 24 de mayo de 2015, 16:06.

La próxima vez que cojas una reflexión del gran Carlos Taibo, pídele permiso para cambiarle el club de futbol. O por lo menos lo citas.